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Tipos Pueden dividirse en dos grupos, moluscos y crustáceos: • Los moluscos se caracterizan por poseer un cuerpo blando, protegido por una concha calcificada. La mayoría tienen dos valvas (bivalvos) como los mejillones, almejas, ostras, etc. Hay moluscos que no tiene valvas, entre los que se incluyen los calamares, la sepia y el pulpo. • Los crustáceos tienen una cubierta o caparazón segmentado. En este grupo se encuentran las gambas, langostas, langostinos, cangrejos... Mariscos y carrera • Los mariscos en general son buenas fuentes de selenio, mineral importante con numerosas funciones, entre las que se encuentra la de neutralizar los radicales libres generados durante el ejercicio físico agotador (intervienen en la formación de enzimas antioxidantes como la glutatión peroxidasa). Tienen una actividad antioxidante primordial. • Las almejas y los mejillones son muy ricos en hierro de fácil absorción (hierro hemo). 10 mejillones sin concha suponen 5,5 mg de hierro, y tan solo 85 kcal. Para un deportista con riesgo de carencia de hierro, el incluir este producto en su alimentación resulta muy útil (además de barato). Los mejillones al vapor son un menú muy nutritivo, y si se combinan con arroz, mejor, porque a las proteínas de buena calidad de este molusco (12 g / 100 g de porción comestible) les añadimos los hidratos de carbono tan importantes para cualquier persona que hace deporte. • Los mariscos son una buena fuente de vitamina B12, fundamental para el desarrollo normal de las células de nuestro organismo (es necesaria para la formación de los glóbulos rojos y para mantener un sistema nervioso sano). Su deficiencia produce un tipo de anemia (megaloblástica), además de diferentes síntomas neurológicos y debilidad. Hay que decir que la deficiencia dietética de esta vitamina es rara (suele ser por una absorción inadecuada). • Las ostras son una fuente muy rica de zinc, mineral necesario para el normal desarrollo inmunológico, cicatrización de las heridas, crecimiento en general y producción de espermatozoides. Quizás esta última sea la causa por la que este alimento siempre ha tenido reputación de afrodisiaco (cuenta la leyenda que el famoso Casanova comía 40 ostras al día). • El exceso tanto de zinc como de selenio puede resultar tóxico. Es importante tenerlo en cuenta a la hora de tomar suplementos. • Los mariscos son ricos en unas sustancias llamadas “purinas” que pueden elevar el nivel de ácido úrico en sangre y desencadenar un ataque de gota a las personas propensas a ello. • Algunos mariscos se suelen cocinar hirviéndolos en agua salada, y tienden a tener un alto contenido en sal, por lo que las personas con la tensión arterial elevada tendrán que comerlos con moderación. Intoxicación por marisco Los mariscos son altamente perecederos, y se contaminan con cierta facilidad. Si no se pueden comer el mismo día de su pesca hay que mantenerlos fríos (entre 0 y 5 ºC) y consumirlos antes de 48 horas. Si se congelan, pueden ser almacenados hasta dos meses. Los moluscos, como las ostras y las almejas, filtran muchos litros de agua al día, por lo que si está contaminada, es muy probable que también se contamine el marisco.
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